Colimado de telescopio Newton

Cuando  hablamos de colimar nuestro telescopio Newton, nos referimos a alinear los espejos primario y secundario para que la imagen del objeto que estemos observando, sea lo más centrada, clara y nítida posible.

 

 

Si alguno de los dos espejos no estuviera correctamente colimado, la imagen de una estrella que estuviéramos observando en ese instante a través del ocular nunca podría estar centrada al 100%, y en la mayoría de los casos, se produciría una “coma” más acentuada en los bordes del espejo primario. Por esto es importante que los espejos estén lo mejor colimados posible.

Para realizar una colimación exacta se suele usar un láser de colimación, que su monta en el porta ocular del telescopio, y con la ayuda del punto de luz que emite, y de la marca de centrado del espejo primario, podemos centrar primero el espejo secundario, accionando los tres tornillos que hay en la parte delantera de la araña, hasta hacer que el punto de luz coincida con el marcador de centrado del primario; después, con la ayuda de una retícula graduada que incorpora el propio láser, colimaremos el espejo primario, soltando primero los frenos de los tornillos de colimado del espejo, y después procediendo al alineamiento del espejo.

Este tipo de láser se puede adquirir en cualquier tienda especializada, o a través de tiendas on-line, y no suele costar de entre 30 y 40 euros.

Ahora bien, imaginemos que por razones fuera de lo normal, ha caído polvo en el tubo y ha llenado de partículas el espejo primario. ¡Ya se nos ha fastidiado la salida de esta noche!

 

 

Bueno, calma, lo primero que deberíamos hacer es marcar la posición actual de la celda del espejo primario, desmontar y lavar el espejo con mucho mimo y delicadeza, es un espejo muy delicado y deberá ser lavado con agua destilada o algún producto adecuado para ello, a la venta en tiendas especializadas.

No os recomiendo que lo lavéis con agua directa del grifo a causa de su elevado nivel de cal e impurezas que contiene, pudiendo dejar el espejo lleno de manchas de agua, lo cual, sería peor el remedio que la enfermedad.

Una vez lavado, seco (siempre con aire soplado a través una pera de aire para ópticas (nunca soplando con la boca), o como segunda opción un secador de pelo, sin dejar gotas de agua sobre el espejo) y libre de suciedad y partículas, procederemos a montarlo de nuevo en la celda y seguidamente al tubo.

Pero vaya, no tenemos un láser de colimación ¡Vaya lío! ¿Y ahora qué?

Existe un truco muy sencillo y que nos va a ayudar a colimar el telescopio de una manera simple y bastante fiable.

Lo que necesitamos es un bote para carrete fotográfico de 35mm, tiene que tener la tapa de cierre exterior para que nos haga tope en el porta ocular y nos sirva para colimar nuestro newton.

En primer lugar, debemos cortar la base del tubo para que quede libre y podamos ver a través de él.

 

 

En segundo lugar, practicaremos un orificio en el centro de la tapa de 4 o 5mm de diámetro.

 

 

Ponemos la tapa en el bote como si estuviera cerrado y lo pondríamos en el porta ocular, con el enfocador puesto a media distancia, que es a la que normalmente trabaja cuando tenemos montado un ocular mientras observamos el cielo.

 

 

Al tener un orificio tan pequeño, si miramos por el desde una distancia de 3 o 4cm, nos obligará a observar hacia el centro, y usando esa referencia, podremos colimar prácticamente sin problemas el espejo secundario y el primario.

 

 

Ahora ya podremos preparar el equipo para la próxima salida y disfrutar de nuevo de nuestro telescopio, y del espectáculo del cielo profundo.