Observar el cielo con prismáticos

Muchas veces nos pasa que vamos de acampada, o de excursión nocturna, y al no poder llevar con nosotros el telescopio, porque por su tamaño puede complicar bastante el transporte, nos llevamos simplemente un par de juegos de prismáticos en la mochila.

 

Fuentes: www.tendenzias.com

 

Cierto es que unos prismáticos «rudimentarios», no tendrán la misma potencia que un telescopio refractor medio, pero si que es cierto, que estos prismáticos, si la noche es clara y con luna nueva o en fase cercana al novilunio, nos pueden deleitar mientras observamos cúmulos estelares, o regiones cercanas a los brazos de la Vía Láctea.

La ventaja que ofrece unos prismáticos (Por ejemplo de 12×50, donde 12 es el número de aumentos que ofrecen las ópticas del prismático, y 50 es la apertura de campo máximo de las dos lentes principales), es que tienen un campo de visión muy amplio, el cual, eso sí, con prismáticos de mayor tamaño y potencia, se usan para la búsqueda y detección de cometas mientras orbitan en nuestro Sistema Solar.

Para este tipo de labor de búsqueda de cuerpos débiles, se usan telescopios de tipo astronómico, un ejemplo de ellos son los prismáticos Fujinon 40×150 de la imagen.

 

Prismáticos 40 x 150. Fuente: www.orientacionesproteccionbuques.com

 

Pero para observar el cielo en pleno monte, no necesitaremos más que unos prismáticos de tipo básico-medio, como hemos comentado más arriba, como mínimo de 12×50, y por supuesto, conocer un poco el firmamento, de ese modo, sera mucho más sencillo buscar objetos visibles al alcance de nuestras ópticas. Hay que tener muy en cuenta, que cuanto más grandes y potentes son un juego de binoculares, más sensibles son con los movimientos creados por la musculatura del cuerpo, por eso, lo mejor es llevar un pequeño trípode que podamos llevar en nuestra mochila, y nos sirva para poder ver el firmamento con total tranquilidad y nitidez.

 

Prismáticos Nikon Aculon A211 12×50. Fuente: www.blauden.com

 

Para conseguir dicho trípode, podemos buscar un trípode de alta calidad, con lastrado de compensación para evitar vibraciones en la imagen; o si nuestro bolsillo no nos lo permite, podemos optar por reutilizar un viejo trípode fotográfico, usando los adaptadores roscados que se venden en los establecimientos fotográficos, normalmente de tipo «universal», y que se acoplan a la parte delantera del eje de enfoque, y a la zona de fijación del trípode.

 

Trípode para sujeción de prismáticos de tipo «basculante». Fuente: www.observatorioyunquera.blogspot.com

 

Trípode fotográfico adaptado para sujetar unos prismáticos astronómicos de gama media/alta. Fuente: www.astronomo.org

 

Adaptador modelo «Omegon», usado para modificar un trípode fotográfico y sujetar unos prismáticos mediante el anclaje anterior de los mismos. Fuente: www.astronomo.org